Conseguir una modelo es sencillo, pero caro. Las agencias que "rentan" a estas personas cobran por hora y hay que tener muy en claro que es lo que deseamos para nuestra fotografía o que es lo que anhelamos vender en ese momento.
El recurso de una modelo profesional
Para ser modelo no solo hay que ser linda, hay que tener experiencia. Alguien así sabrá que ponerse en el momento y que es lo más elegante para nuestra fotografía, además de que sabe como moverse ante las cámaras y como posar.Una chica insegura es más difícil que se mueve con destreza en la cámara, ya que se pondrá nerviosa o hasta inquieta. Además que una modelo profesional nos podría ayudar con su propio maquillaje, ya que ella sabría como mezclar los tonos con las vestimentas.
Retrato de pose
Debemos mover y dirigir a nuestra modelo para resaltar su cuerpo o sus facciones, así llamará la atención del público de ambos sexos. Esto hará que vean la vestimenta que vendamos.
Uso de accesorios
Los detalles son esas pequeñas cosas que le dan estilo o más belleza a nuestra modelo, es como un pastel, si lo adornamos con accesorios de aretes de chantillí o hermosas joyas de cereza lucirá más atractivo.
CONSEJOS PROFESIONALES:
Tener a la mano un buen número de accesorios que permitan ensayar distintos tipos de imágenesHablar con la modelo y DIRIGIR CADA UNO DE SUS MOVIMIENTOSBuscar a alguien que ayude con el pelo y el maquillajeCuando se realice una sesión de moda, hay que asegurarse de que el aspecto de las modelos es completamente perfecto, ya que las fotos deben tener el atractivo de que carece la vida real.
Buscar un decorado o fondo que le convenga y finalmente se recomienda tomar muchas fotografías para sacar el máximo provecho de la sesión.
Un primer plano se logra acercando la cámara al sujeto, de esta forma se centra la atención en las características del rostro y en su expresión. En un primer plano es esencial que la iluminación no tenga ningún fallo. La luz suave, homogénea, como la de una ventana o un flash con difusor, resulta más favorecedora que la luz directa y dura que tiende a potenciar la arruga más pequeña o un cabello fuera de lugar.
La fotografía bien puede ser considerada como un medio especialmente transformable debido a la diversidad de tratamientos, reciclajes y manipulaciones que se le pueden dar a la imagen a partir de la pieza matriz. En la fotografía de moda, la transformación que sufren las imágenes es eminente, ya que en la producción de éstas se busca representar la perfección. La fotografía se caracteriza por ser un medio útil, una técnica al servicio de una práctica o proyecto; en la fotografía de moda, la imagen se pone al servicio de la actitud que finalmente se convierte en una forma de expresión.
Roland Barthes, en su libro El sistema de la moda, define la fotografía de moda como “la fotografía de la vestimenta” y debe, necesariamente, transmitir deseos, despertar envidias y hacer soñar a aquel que la ve, a través de las prendas. Para ser buena, una fotografía de moda tiene que hablar de moda y decir algo acerca del momento actual; mostrar tendencias, hábitos y hasta obsesiones colectivas. Una vez que los deseos que provoca estén satisfechos y olvidados, esta imagen se convierte en registro visual de la historia.
La naturaleza y el valor de una imagen fotográfica dependen de quien la produce y de su circuito de distribución, tendremos que concluir que una imagen de moda tiene su propio lenguaje y es necesario considerar varios factores para poder leerla correctamente: quién la tomó, dónde se publica, a qué público está dirigida, en qué momento histórico, cómo está colocada la prenda, quién es la modelo, etcétera.
El fotógrafo de moda busca con el dinero de la gran industria de la moda registrar y publicar sus propias interrogaciones y, a diferencia de un artista, no necesita ni de un museo, ni de una galería, ni de un crítico o un curador para transmitir su mensaje.
Para muchos fotógrafos, la moda es tan sólo uno de los géneros que trabajan; algunos son fotorreporteros, como Richard Avedon; otros, directores o fotógrafos de cine como William Klein; ciertos otros, artistas, como Wolfgang Tillmans. Su actitud hacia la moda se presenta de una manera tan ambivalente que los resultados visuales generan interesantes propuestas estéticas.
domingo, 11 de abril de 2010
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